El Rol de las Policías en Chile : “Del Poderoso el Protector”

¿ESTÁN SURGIENDO NUEVAS POLICÍAS EN CHILE?

En los últimos meses ha surgido una nueva polémica sobre la existencia de Policías municipales en Chile, precipitada por las medidas de dos Municipalidades: Calera de Tango y Cerro Navia, creando un cuerpo de Policía Municipal. Este cuerpo está armado, a cargo del orden público y de la prevención del delito en dichos sectores. Aparte de generar distintas reacciones y debates, ha puesto en debate la exclusividad de las labores de las policías en Chile, así como los cuerpos de seguridad ciudadana dependientes de cada municipio.

El control del orden público, la represión de los delitos y la prevención de los mismos está a cargo de Carabineros de Chile, institución que posee el monopolio en estos ámbitos desde 1927. Se trata de un cuerpo militarizado, único, unificado y de ámbito nacional. A su vez opera la Policía de Investigaciones, PDI, desde 1932. Esta institución tiene carácter civil, y se encarga de las investigaciones criminales y delictuales. Ambas instituciones son las encargadas del control de la población y tienen el monopolio del uso de las armas y la violencia al interior del país. ¿Qué pasa con las Fuerzas Armadas? También tienen el monopolio del uso de las armas y la violencia, pero su rol es para garantizar las fronteras y operar al exterior del país, rol que fue modificado en el periodo de Pinochet. Se introdujeron los conceptos de “guerra interna” y la doctrina de la Seguridad Nacional, de la cual las FF.AA. también son partícipes, abriendo la puerta y la legitimidad a futuras operaciones militares al interior del país, como las que ocurrieron a partir de septiembre de 1973 en nuestro país.

 

BREVE HISTORIA DE LA POLICÍA CHILENA

Desde la independencia de Chile, hacia 1818, el Estado debió construirse en todos los ámbitos y eso incluía también las labores de seguridad física, control de la población y control del patrimonio del país. Con el gradual desarrollo del capitalismo, se desarrolló también la propiedad, nuevos y grandes fundos, las riquezas (las que quedaban tradicionalmente en mano de distinguidas y “honoríficas” familias) y las principales ciudades. Junto a esto se extendían los caminos y las redes de comunicación, a fin de mejorar la eficacia de los intercambios y contribuir con este crecimiento del mercado. En muchas zonas rurales se generalizó lo que se llamaba “el bandidaje”, personas con escasos recursos que se dedicaban a abordar carretas con mercancías comerciales o a adueñarse de productos cultivados en grandes fundos. A medida que crecían las ciudades, lo hacía también la desigualdad Social. Los contrastes entre las zonas acomodadas y prósperas de la ciudad contrastaban con la miseria que se vivían en otros sectores. La insalubridad y la necesidad eran otro de los factores que propiciaron que la “delincuencia” se extendiera dentro de las ciudades.

Frente a eso, el Estado negó una respuesta política-económica a una mayoría que pasaba penurias y que no se vio beneficiada del “crecimiento económico”. En su lugar, se optó por la represión, el encarcelamiento y el exterminio de aquellas personas que eran sorprendidas en bandidaje rural o delincuencia urbana. Hasta 1844 los cuerpos policiales, pequeñas milicias locales armadas, se dedicaron a enfrentar estos fenómenos sociales. Ese año se aprueba la Ley de Régimen Interior del Estado como parte de la herencia Portaliana, centralizadora y autoritaria.

En ella las policías locales pasan a estar dirigidas por intendentes y subdelegados, en resumen, por el poder central. Cabe mencionar que estos cuerpos policiales de ámbito local tenían diferentes distintivos, formación e inspiración: algunos eran más civiles, otros militares, otros mixtos…

Ante la precariedad que tenían los cuerpos policiales chilenos, se fueron encargando distintos estudios para configurar una Policía más profesional y efectiva (1). Benjamín Vicuña Mackenna, intendente de Santiago (2), encargó en 1874 un informe al respecto, del que concluyó que Chile debía adoptar el modelo francés, creando dos policías; una policía de seguridad, centralizada y de procedencia civil, y otra policía municipal, uniformada pero no profesionalizada. Robustiano Vera en 1899 realiza otro informe (3), del que propone crear una policía única, centralizada, estatal, profesional y de ámbito civil, que se divida en 3 ramas: orden, seguridad e investigaciones.

En 1891 se aprueba la Ley de Comuna Autónoma, la cual asigna a las municipalidades del país la dirección y financiamiento de los cuerpos policiales locales. Además, establece que los Alcaldes son la máxima autoridad jerárquica de cada cuerpo policial local. Sin embargo, al ser una administración centralista, no sólo en lo político sino también en lo económico, resultó que las Municipalidades apenas pudieron financiar a sus policías, relegándolas a una posición subalterna. En este periodo destacó la creación del cuerpo policial de Santiago, la Policía Fiscal de Santiago y también, la Policía Fiscal de Valparaíso. Estas fueron policías con mayor cantidad de medios y formación distinguida al resto. Por último, cabe mencionar la creación del Cuerpo de Gendarmes para las Colonias, en 1896, un cuerpo militarizado que operaba al sur del río Biobío a fin de proteger a los colonos que se trajeron de distintas zonas de Europa. Estos colonos recibieron grandes porciones de tierra, medios materiales e incluso humanos para iniciar labores agrícolas, forestales y comerciales. Este favoritismo y la usurpación de tierras ancestrales mantuvo latente el conflicto con las comunidades mapuches que poblaban toda la zona, las cuales nunca aceptaron la presencia de colonos privilegiados en la zona. Por ello mismo, se articuló un cuerpo especializado en la persecución de aquellas personas que impedían el desarrollo de las actividades económicas de estos colonos.

                                     Cuerpo de Gendarmes para las Colonias

 

Ante el creciente malestar social y las movilizaciones, en 1906 se crea el Regimiento de Carabineros, un cuerpo policial de carácter militar, rural y ámbito nacional. Recapitulando: en aquel entonces teníamos cientos de cuerpos policiales en Chile, de los que destacaríamos el recién nacido Regimiento de Carabineros, la Policía Fiscal de Santiago, la de Valparaíso y el Cuerpo de Gendarmes para las Colonias. Estos cuerpos se encargaron del control urbano y rural, aplacar y silenciar el malestar social, patrullar barrios marginales, la prevención y represión de delitos.

En 1924 se produce un hito en el ámbito del control poblacional: la creación de la Cédula Nacional de Identidad. En esa década, Carlos Ibáñez del Campo encarga un estudio sobre el Ejército de Carabineros del Reino de Italia (4). Finalmente, en 1927, decide unificar todas las policías en un único cuerpo policial, de ámbito nacional, militarizado y único: Carabineros de Chile. Este cuerpo estará encargado de la mantención del orden y la seguridad. En 1932 surge otro grupo policial, la Policía de Investigaciones, PDI, para encargarse de las investigaciones. Situación que se ha mantenido así en lo restante de siglo XX y siglo XXI.

 

EL REGRESO DE LAS “MILICIAS MUNICIPALES”: LOS CUERPOS DE SEGURIDAD CIUDADANA

La labor policial tras la dictadura militar de Pinochet quedó muy cuestionada y su imagen, en entredicho. Recordemos que fueron las policías de Chile: Carabineros y PDI, colaboradores de primer nivel en los crímenes de lesa humanidad y violación de derechos humanos. Formaron parte del “proceso de limpieza” que realizó una parte del Estado que llegó torturando y asesinando al poder, y que eliminó cualquier atisbo de disidencia o cuestionamiento de su poder.

Algunas atribuciones de las policías chilenas fueron eliminadas, entendiéndose que fueron claves para consumar los crímenes contra población civil, a fin de que no volviesen a repetirse. Esto fue interpretado por los uniformados y el sector conservador del país como un guiño a favor de la delincuencia. Lo cierto es que la delincuencia experimentó un gran auge en la década de los 90, aunque es más probable que ese fenómeno tuviera que ver con la proliferación de barrios marginales, la precariedad en las poblaciones, empobrecimiento de los sectores populares, cesantía, pobreza, falta de educación, oportunidades y, sobre todo, por el crecimiento de la desigualdad. Si desde mediados de los 80 hasta finales de los 90 el país había crecido a tasas envidiables, por encima del 5%, esa supuesta abundancia no se vio en las poblaciones, en materia educativa, de salud, de transporte, de jubilaciones…en calidad de vida. Mientras en los sectores oriente de la capital crecían grandes áreas verdes, centros comerciales, edificios residenciales, colegios, clínicas, carreteras, en otras zonas de la ciudad apenas había caminos asfaltados, locomoción colectiva u hospitales cerca.

Las Condes, una de las comunas emblemáticas de la burguesía santiaguina, introduce en 1995 el primer cuerpo de Seguridad Ciudadana. Compraron camionetas y motos con las que empezaron a hacer rondas y consiguieron generar mayor sensación de seguridad en la comuna. Habían muchas dificultades: no se les permitió usar armas, ni balizas ni sirenas en sus vehículos. Muchos de ellos no pasaron los exámenes psicológicos más elementales. Se amplió la dotación con personal de la Defensa Civil, Carabineros y la Fundación de Estudios para Protección Civil. Comenzaron las patrullas a pie y en bicicleta. Luego se les asignaron vistosos uniformes. Sus labores era la vigilancia y alertar a las policías en caso de delito, ya que no poseían ni armamento, ni gran formación ni ninguna capacidad de acción. La ley tampoco se lo permitía y por ello mismo, hubo distintos conflictos institucionales.

Al año siguiente las vecinas y adineradas comunas de Providencia y Vitacura se sumaron al proyecto de “Seguridad Ciudadana”, constituyendo sus cuerpos municipales de vigilancia. Comunas costeras de la V Región serían las siguientes, así paulatinamente, hasta que prácticamente todas las comunas de la Región Metropolitana de Santiago incluyeran presupuesto y cuerpo de agentes de Seguridad Ciudadana.

Con el segundo gobierno de Bachelet empieza el espectacular desarrollo de los equipos de Seguridad Ciudadana municipal. En 2015, el gobierno promueve el Fondo para la Gestión de Seguridad Ciudadana (5), con el cual financiar la creación de estos cuerpos en comunas populosas o con altos índices delictuales. Es propio de gobiernos más progresistas buscar la descentralización política, la cual ha demostrado ser bastante eficaz en los países que así se ha hecho, y parte pasa por descentralizar el control y la represión.

 

LA PRIMERA POLICÍA MUNICIPAL DEL CHILE ACTUAL: CALERA DE TANGO

Mediante el decreto N°286 del 2017 de la Municipalidad de Calera de Tango se dispone la creación del uniformado cuerpo llamado “Policía Municipal de Calera de Tango”, el cual debe velar por el cumplimiento de las leyes y las ordenanzas municipales.

En febrero de 2017 Carabineros denuncia al Alcalde de Calera de Tango, el independiente apoyado por la Nueva Mayoría, Erasmo Valenzuela. Para resolver que los nuevos uniformados puedan portar armas, la Municipalidad contrató a 2 ex PDI y 1 ex Carabinero quienes disponen de arma y permiso propio. A su vez, se compraron enormes camionetas Dodge RAM 1500. De inmediato se pronuncian altas personalidades de Carabineros y del Ministerio del Interior de entonces, Mario Fernández y MahmudAleuy, calificando como “muy grave” y “temeridad” la medida del alcalde Valenzuela. Carabineros incluso llegó a sugerir la detención del Alcalde, en caso de no deshacer el cuerpo municipal.

Y en efecto, la Policía Municipal de Calera de Tango contraviene el artículo 101 de la pinochetista Constitución chilena, ya que este artículo señala que “las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública están integradas sólo por Carabineros e Investigaciones (…)”. En mayo de 2017 la Contraloría se pronuncia declarando ilegal la Policía Municipal de Calera de Tango (6). Luego, el gobierno se querellaría con el Alcalde Valenzuela en base al informe de la Contraloría, sosteniendo que se habían creado milicias privadas e ilegales.

 

MAYORES ATRIBUCIONES A LA SEGURIDAD CIUDADANA: LEY CORTA ANTIDELINCUENCIA (2016)

En su propósito de ampliar las facultades de los cuerpos represivos, recuperando funciones que tenían en dictadura militar, el segundo gobierno de Michelle Bachelet aprobó diversas medidas polémicas. Como mencionábamos, muchas se habían derogado pues suponían un uso abusivo o descriteriado del poder. Entendiendo que las leyes deben proteger a los débiles y a los pobres de los abusos de los poderosos o de los ricos, esta batería de medidas es todo lo contrario. La ley deja de ser garante, deja de ser un blindaje, una protección, para pasar a ser una imposición y un refuerzo del poder dominante. Esto es habitual en regímenes deslegitimados, autoritarios o que tienden al autoritarismo. De esa manera, la Ley Corta devolvió la facultad del control preventivo a Carabineros, sabiendo que supone un riesgo de hostigamiento a grupos vulnerables, minorías étnicas, raciales o determinas grupos socioeconómicos. Además, se aprueba la detención por sospecha, la cual era habitual en el régimen pinochetista, utilizado contra la discrepancia política y las minorías étnicas.

 

 

Esta reforma de la ley contempla una petición que llevaba tiempo haciendo la Municipalidad de Las Condes (7), pionera en mecanismos de control social y represión: mecanismos de defensa para los inspectores municipales. Si bien la medida no les posibilita portar armas, desde su aprobación los inspectores de Las Condes portan sprays de gas pimienta y bastones retráctil (lumas).

Otro de los logros de esta reforma legal, es la atribución de autoridad de los inspectores municipales, creando multas de hasta 150.000$ para quien impida o dificulte la labor fiscalizadora de Seguridad Ciudadana. Se confirma sus funciones fiscalizadoras: pueden realizar controles de identidad a personas, controles vehiculares a automovilistas y controles de patentes municipales a vendedores y establecimiento. El negarse es entendido como impedir su función y se contemplan las multas mencionadas.

 

SEGUNDA POLICÍA MUNICIPAL DE CHILE: CERRO NAVIA

En junio de 2018 se pone en marcha el segundo proyecto de Policía Municipal de Chile.

 

El joven alcalde Mauro Tamayo de 37 años, ex PC, perteneciente ahora al partido Izquierda Ciudadana, saca adelante el segundo cuerpo policial municipal de Chile. Se trata de 2 vehículos de grandes dimensiones y 6 personas. Estas 6 personas siguen las mismas lógicas que en el caso de Calera de Tango: son ex Carabineros y policías, con licencia y armas propias. Además, la Municipalidad les ha entregado sprays de gas pimienta, esposas y bastones retráctiles. Por tanto, no hay diferencia entre un Carabinero y un Policía Municipal de Cerro Navia, más que por el uniforme.

Para el nuevo gobierno y Carabineros el hecho ha sido gravísimo, pues Carabineros ve con recelo perder atribuciones, competencia o importancia en sus funciones. Lo cierto es que la dictadura ya pasó, y las imágenes de su Policía atacando y desapareciendo a población civil se ha ido olvidando, sin embargo, la imagen de Carabineros no consigue mejorar tras conocer día tras día diversos escándalos. Algunos de ellos han delatado como la institución fabrica pruebas a encargo del gobierno para criminalizar y encarcelar a disidentes políticos (En la Operación Huracán se descubrió como el Ministerio del Interior de Bachelet organizó un montaje para criminalizar la causa del pueblo mapuche). Otros hablan de robos de grandes sumas de dinero, de manera permanente y persistente en el tiempo (véase, escándalo del “Pacogate”, las botas de Carabineros o el escándalo de los caballos pura sangre).

 

PROYECCIÓN A FUTURO

Pero todo esto… ¿es un hecho aislado? ¿Son hechos coyunturales o apuntan hacia una dirección?

Los países que más han avanzado en el capitalismo, han descubierto las ventajas de la descentralización. Si antiguamente lo importante era la concentración máxima del poder, en una autoridad o institución, que tuviera capacidad sobre todos y sobre todo, se descubrió que esas maneras generaban ineficiencias, conflictos innecesarios y movimientos regionalistas (o independentistas) a favor de la gestión más próxima de la vida.

Al igual que la descentralización de la toma decisiones, materializada en la creación de gobiernos regionales y parlamentos regionales, se ha demostrado eficaz al mercado y eficaz en la conciliación de las demandas sociales…la descentralización del control y la represión es sumamente eficaz para enfrentar conflictos locales, de ámbito rural o en pequeñas poblaciones. La Policía Municipal permite mejor el control de las personas, ya que normalmente son los mismos vecinos los que se alistan en estos cuerpos, y tienen ya un conocimiento de toda su comunidad. Ello les permite información de primera mano en los núcleos urbanos más reducidos, donde más difícil es que otras instituciones accedan.

Los sectores conservadores se resienten a implementar una medida que sería funcional y eficaz para la defensa de sus intereses, sin embargo, la tradición y los “honores” de la institucionalidad son más fuertes. Son sectores que prefieren enfrentar los problemas mediante ligeros cambios, pero manteniendo el statu quo. Por tanto, la labor histórica de recuperar la represión municipal en todo Chile, como forma de terminar de disciplinar la población chilena, sometiéndola a una supervigilancia que va más allá de las cámaras por doquier, sino que pasa también por una presencia policial permanente, constante e intrusiva en las calles de todas las localidades del país, las tendrá que asumir quien siempre ha legitimado las medidas más severas, disfrazadas de otras cosas: la izquierda institucional, la mal llamada “izquierda” (pues en realidad, son la izquierda de la derecha, y no la izquierda en sí). La Concertación, la Nueva Mayoría, como quieran que se llame la coalición del partido Socialista, Comunista, radicales y PPD. Lo más seguro es que la Democracia Cristiana se sume, pues como partido de las élites son capaces de renunciar a las tradiciones con tal de lograr una represión más cercana y un control más eficaz de aquellos que molestan al Dios mercado (comercio ambulante, ferias libres y populares…).

Ejemplo de esto que decimos han sido las municipalidades de Calera de Tango y Cerro Navia, ambas dirigidas por supuestos izquierdistas que, con flamantes y progresistas discursos, “desafiaron” al Estado post-pinochetista y a sus uniformados a fin de hacerles el trabajo más fácil.

 

PARA AMPLIAR CONOCIMIENTOS

(1) SOBRE MODELOS POLICIALES EN CHILE

http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-96885.html

 

(2) LA POLICÍA DE SEGURIDAD EN LAS GRANDES CIUDADES MODERNAS: LONDRES, PARÍS, NUEVA YORK, SANTIAGO. Por Benjamín Vicuña Mackenna

http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-8878.html

 

(3) ESTUDIOS SOBRE POLICÍAS, de Robustiano Vera

http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-74411.html

 

(4) ESTUDIOS ENCARGADOS POR CARLOS IBÁÑEZ DEL CAMPO SOBRE EL EJÉRCITO DE CARABINEROS DEL REINO DE ITALIA

http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-74412.html

 

(5) DECRETO 218 DEL 25 DE JUNIO DE 2015 QUE APRUEBA LAS NORMAS PARA EL FUNCIONAMIENTO DEL FONDO DE GESTIÓN EN SEGURIDAD CIUDADANA

https://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=1078790

 

(6) DICTAMEN 15919 DE LA CONTRALORÍA QUE DESAUTORIZA LA EXISTENCIA DE LA POLICÍA MUNICIPAL DE CALERA DE TANGO

https://www.contraloria.cl/mesaprueba/842577F8004BAD41/0/EA0DC45B56A29FB8032581170045403A

 

(7) NUEVAS ATRIBUCIONES DE LOS INSPECTORES MUNICIPALES CON REFORMA DE LA LEY CORTA ANTIDELINCUENCIA (2016)

http://derecho.uc.cl/es/noticias/derecho-uc-en-los-medios/17533-profesor-daniel-martorell-las-nuevas-atribuciones-de-los-inspectores-municipales