En el natalicio 110 de Salvador Allende: El único gobierno del pueblo, sus cambios estructurales, avances y logros

Nacido un 26 de junio de 1908 en Valparaíso, Salvador Allende presidente de Chile entre 1970 – 1973 fue quién busco realizar verdaderas transformaciones estructurales, instaurando el socialismo en el país por intermedio de la vía democrática, de familia acomodada, su abuelo fue médico y su padre abogado. Ya en la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile, mostró un gran y real interés por servicio público.

Carrera Política

En 1929 integró el grupo político universitario Avance y en 1933, cuando se fundó el Partido Socialista de Chile, Allende, con 25 años de edad, fue su primer secretario regional. Médico, socialista y masón; poseía el perfil característico del político chileno progresista y laico de la primera mitad del siglo XX. Se tituló de médico cirujano y desde el comienzo de su carrera se dedicó a la medicina social, publicando diversos trabajos sobre salud pública, como La realidad médico social chilena.

   

Ingresó muy joven a la masonería y perteneció a la famosa Gran Logia de Chile. Antes de cumplir 30 años, fue elegido diputado por Valparaíso y Quillota. Participó activamente en la fundación del Frente Popular y fue nombrado Ministro de Salubridad, Previsión y Asistencia Social en el gobierno de Pedro Aguirre Cerda. En 1945 fue elegido senador y se mantuvo en este cargo hasta 1970. Cuatro veces fue candidato a la Presidencia de la República, representando a una alianza cuya base la conformaban los partidos socialista y comunista: 1952, 1958, 1964 y 1970.

En su cuarta postulaciónl la de 1970, con un 36% de apoyo popular, accedió a la primera magistratura apoyado por una agrupación de partidos de izquierda, la UP (Unidad Popular). Por primera vez en la historia, y causando expectación en el mundo entero, un político socialista y marxista llegaba al gobierno a través de la votación popular.

Gobierno, logros y avances

El Gobierno de Salvador Allende inició, entonces, una experiencia difícil y única: llevar al país a transitar por una vía democrática hacia el socialismo. Allende Gossens, junto a un grupo importante de orgánicas, estaba convencido de que el socialismo podía construirse sobre la base de las tradiciones democráticas chilenas con Chicha y empanada, decía. En este sentido, fue significativo que una de las pocas leyes aprobadas en el parlamento fue la nacionalización de la gran minería del cobre.

Avances en menos de 3 años

Salvador Allende en su campaña presidencial promovió un proceso de nacionalización inmediata y definitiva del cobre, al comprar el 49% de las acciones restantes de los yacimientos y enviar una reforma del Artículo 10 de la Constitución Política para modificar la propiedad sobre las riquezas básicas del Estado por necesidad pública. Tras la correspondiente discusión, el 11 de julio de 1971 el Congreso aprobó por unanimidad la Nacionalización del Cobre, convirtiendo a Chile en dueño de absoluto, exclusivo e inalienable de sus recursos mineros. Ese día fue declarado de la “Dignidad Nacional” para el “cobre chileno”, concepto acuñado por Radomiro Tomic.

Cabe mencionar que un punto no menor que suscitó polémica, fueron los denominados “resquicios legales”, que implicó poner en práctica viejas leyes válidas y vigentes dentro del orden jurídico e institucionalidad chilena, pero poco conocidas. A la inversa de hoy, éstas fueron usadas por el Gobierno de Allende para introducir los cambios económicos propuestos en su campaña, cuando no tuviera apoyo en el Congreso y ante la oposición de otros partidos políticos. Otras de las nacionalizaciones que impulsó fueron el hierro, cobre, salitre; así como de la industria del carbón y la banca, para un total del 80 por ciento del sector industrial en manos del Estado.

En 1962 comenzó en Chile un proceso de Reforma Agraria, en 1970 el nuevo gobierno de Salvador Allende continuó el proceso, utilizando los instrumentos legales promulgados por el anterior gobierno de Eduardo Frei Montalva, con el fin de expropiar todos los latifundios y traspasarlos a la administración estatal, cooperativas agrícolas o asentamientos campesinos. Este proceso también estuvo acompañado de una gran efervescencia campesina que se expresó en la ocupación o tomas masivas de predios, al producirse el golpe de Estado, el 11 de septiembre de 1973, la Unidad Popular había expropiado cerca de 4.400 predios agrícolas, que sumaban más de 6,4 millones de hectáreas. la expropiación provocó en el mundo rural un clima de violencia y enfrentamiento.

Su programa básico de gobierno contemplaba la construcción de un Estado Popular y una economía planificada, en gran parte estatizada. Lo que provoco en lo económico que el producto interno bruto (PIB) llegará a 8,6 por ciento; la inflación pasó de 34,9 a 22,1 por ciento en 1970; los obreros por primera y única vez en la historia tuvieron una mayor participación en las empresas, dirigiéndolas, a la cabeza de Ministerios y con un encabezamiento de la antigua CUT.

Por otro lado la educación también alcanzaba números históricos, incrementó de la matrícula estudiantil en general; la universitaria creció en un 89 por ciento y se otorgaron becas de estudios a niños indígenas. La Educación tuvo su pilar en la Escuela Nacional Unificada (ENU) que impulsó la enseñanza preescolar, básica e industrial, además de ampliarse el acceso a la universidad. La Escuela Nacional Unificada (ENU) fue un proyecto de transformación integral de la educación chilena. “Tras un largo debate durante 1971 que involucró a diversos actores como docentes, estudiantes, padres y organizaciones sociales. Con el fin de atender a las necesidades de desarrollo propias de la edad preescolar y para posibilitar la incorporación de la mujer al trabajo productivo, se extenderá rápidamente el sistema de salas cuna y jardines infantiles, otorgando prioridad a los sectores más necesitados de nuestra sociedad”. “Por efecto de esta misma política, la niñez obrera y campesina estará más apta para ingresar y permanecer provechosamente en el sistema escolar regular. El balance que se hizo por entonces era que la educación debía ser permanente (desde el nivel preescolar y durante toda la vida), democrática, participativa, pluralista y acorde con las necesidades económicas del país. El documento que se elaboró incluía la creación de amplios mecanismos de participación, la integración de los distintos niveles en un solo sistema y la eliminación de las diferencias entre la enseñanza técnica y humanista”. A pesar del empeño puesto por el gobierno, el proyecto generó muchas resistencias por parte de la oposición, que finalmente quedó truncado en septiembre de 1973.

En el área de la salud se mejoró el equipamiento de los hospitales y se estableció un programa de distribución de medio litro de leche diaria a cada niño.Fueron creados al menos un centro de atención médica por cada 40.000 habitantes para brindar un mejor servicio a la población. En entrevista ael doctor Arturo Jirón, Fundador del Colegio Medico y Ministro de Salud entre 1972 y 1973 señaló

“Chile tiene una larga tradición de Salud Pública. Después de la denuncia del Ministro Salvador Allende en 1939, de una mortalidad de 250 por mil, una de las más altas del mundo en ese momento, la mortalidad fue descendiendo progresivamente, al margen del color político del Gobierno. Nosotros fuimos seguidores de esa tradición y la mortalidad infantil bajó en tres años de 79 por cada mil en 1970, a 63 por cada mil en 1973. La mortalidad en niños de uno a once meses descendió en un 20%, la desnutrición infantil descendió en un 17% en los tres años del Gobierno de la Unidad Popular”.

“Ese programa de medio litro de leche para todos los niños de menos de 15 años, significó la distribución de 39 millones de kilos de leche al año para 3 millones de niños y madres. Este programa tuvo gran aceptación en la población. Hace algunos años el Ministerio de Salud pretendió suspenderlo argumentando que Chile había superado la desnutrición infantil, porque ya teníamos una mortalidad infantil de las más bajas a nivel mundial. Sin embargo el rechazo de la comunidad fue unánime y el Programa persiste hasta el día de hoy”.

En los social el programa de alimentación alcanzó una cobertura del 80 por ciento en los centros educativos; promovió la igualdad social en todos los ámbitos. Algunos puntos básicos fueron:

– Definición de arma política de remuneraciones, procediendo a crear de inmediato los organismos que con participación de los trabajadores. Determinarán cifras que efectivamente constituyan sueldos vitales y salarios mínimos en las diversas zonas del país.
Mientras subsista la inflación se procederá a establecer por ley reajustes automáticos, de acuerdo con el alza del costo de la vida. Estos operarán cada seis meses o cada vez que el costo de la vida supere un nivel de 5 % de crecimiento. En todos los organismos del Estado, y en primer lugar en los cargos de confianza del Ejecutivo, se limitarán los sueldos altos a una cifra compatible con la situación de nuestro país.
Se procederá, en un plazo que será definido técnicamente, a establecer un sistema de sueldos y salarios mínimos de niveles iguales para trabajos iguales, cualquiera sea la empresa donde estos trabajos se realicen. Esta política se iniciará en el área estatal para irla extendiendo a toda ,la economía, sin perjuicio de las diferencias derivadas de productividad dispares en distintas empresas. Del mismo modo se eliminará toda discnminación entre el hombre y la mujer o por edad en materia de sueldos y salarios.

– Unificar, mejorar y extender el sistema de seguridad social, manteniendo todas las conquistas legítimas alcanzadas, eliminando los privilegios abusivos, la ineficiencia y el burocratismo, mejorando y haciendo expedita la atención de los interesados, extendiendo el sistema provisional a los sectores de trabajadores que aún no lo tienen, y entregando a los imponentes la administración de las Cajas de Previsión, las que funcionarán dentro de las normas de la planificación.

– Asegurar la atención médica y dental, preventiva y curativa a todos los chilenos, financiada por el Estado, los patrones y las instituciones de previsión. Se incorporará la población a la tarea de proteger la salud pública.
Los medicamentos, sobre la base de un estricto control de costos en los laboratorios y la racionalización de la producción, se entregarán en cantidad suficiente y a bajo precio.

– Se destinarán fondos suficientes a fin de llevar a cabo un amplio plan de edificación de viviendas. Se desarrollará la industrialización de la construcción controlando sus precios, limitando el monto de las utilidades de las empresas privadas o mixtas que operan en este rubro En situaciones de emergencia se asignarán terrenos a las familias que los necesiten, facilitándoles ayuda técnica y material para edificar sus viviendas.

El Gobierno Popular tendrá como objetivo de su política habitacional que cada familia llegue a ser propietaria de una casa habitación. Se eliminará el sistema de dividendos reajustables. Las cuotas o rentas mensuales que deban pagar los adquirentes de viviendas y arrendatarios, respectivamente, no excederán, por regla general, del 10 % del ingreso familiar.

Llevar adelante la remodelación de ciudades y barrios, con el criterio de impedir. el lanzamiento de los grupos modestos a la periferia, garantizando los intereses del habitante del sector remodelado, como del pequeño empresario que allí labore, asegurando a los ocupantes su ubicación futura.

– Se establecerá la plena capacidad civil de la mujer casada y la igual condición jurídica de todos los hijos habidos dentro o fuera del matrimonio, así como una adecuada legislación de divorcio con disolución del vínculo, con pleno resguardo de los derechos de la mujer y los hijos.

– La división legal entre obreros y empleados será suprimida, estableciendo para ambos la calidad común de trabajadores y extendiendo el derecho a sindicalizarse a todos aquellos que actualmente no lo tienen.

Sin embargo, estas transformaciones que consideraba urgentes el programa de gobierno, despertó una frontal oposición, tanto en el interior del país como a nivel internacional específicamente Estados Unidos que veía afectado sus intereses. En medio de ese contexto en que aún primaba la política de Guerra Fría, el gobierno norteamericano decidió utilizar todas las armas necesarias con el objetivo final de derrocar al gobierno chileno. Durante 1972, diversos gremios paralizaron sus actividades; entre ellos, la locomoción colectiva y el transporte. El desabastecimiento de artículos de primera necesidad y los persistentes rumores de golpe militar, contribuyeron a crear en la población una sensación colectiva de desgobierno. El 11 de septiembre de 1973, el gobierno de la Unidad Popular fue derrocado por un golpe de Estado encabezado por el general Augusto Pinochet. Luego de conformarse una Junta Militar, ésta emitió un primer comunicado solicitando al presidente Allende la entrega inmediata de su cargo a las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile. Allende resistió junto a sus más leales colaboradores en el Palacio de La Moneda y advirtió a sus cercanos que moriría en el lugar donde lo había puesto el pueblo: como Presidente de Chile. Antes de ser bombardeada la casa de gobierno, dirigió sus últimas palabras y, a las dos de la tarde, antes de que los militares entraran al palacio, Salvador Allende se suicidó.